jueves, 2 de julio de 2015

HERES, HERAS, HERA: el nombre indígena de la isla de El Hierro y su significado



En el Diccionario Tuareg-Francés, de Charles de Foucauld (Estrasburgo, Francia, 1858 – Tamanrasset, Argelia, 1916), encontramos las siguientes voces de la lengua Tamahaq, dialecto del Ahaggar:

heres, sinónimo de ihras, poco usado

ihras (heres, herâs, èd ihras, our heres), ser de color gris alondra, ser del color gris del hierro, ser de un color intermedio entre el color gris alondra y el color gris del hierro/ puede tener por sujeto una persona, un animal o una cosa/ cuando el sujeto es una persona, ihras no expresa ni el color de sus cabellos ni de su barba, sino el de su ropa.

Advertir que el carácter de "poco usado" del término pone de manifiesto la antigüedad atribuible al término heres cuando lo recoge C. de Foucauld.

Por su parte el médico y escritor Antonio de Viana (La Laguna, Tenerife, 1578 – Sevilla, 1650 ?), en su obra poética “Antigüedades de las Islas Afortunadas” (publicada en 1604) dice lo siguiente:

“Asi mismo confirma esta sentencia
Capraria, o Hero, que agora llaman Hierro,
que el nombre Capraria significa
en su lengua grandeza, y Hero fuente,
de que le dieron título a la isla
por la gran maravilla de aquel árbol,
que mana el agua que les da sustento.

(…)

“Usase hasta agora llamar Heres
a semejantes partes, donde el agua
se suele entretener, y en aquel tiempo
Capraria se llamaba el árbol fértil,
Hera, la arena donde el agua estaba
y Hero, aquella venturosa isla
a quien dijeron los de España el Hierro,
siéndolo el corromper el nombre propio.”

No se equivocaba Viana al relacionar Heres y Hera con el nombre indígena de la isla de El Hierro, si bien parece que fuerza derivar de los mismos Hero, tratando de aproximarse a Hierro, desconociendo que en realidad el vínculo estaba en el significado y no en la fonética.

Y es que Viana atribuye a “heres” el significado de otro término indígena que se le asemeja, “eres”, el cual ha llegado hasta nuestros días, en la isla de Tenerife, figurando en el Diccionario de la Academia Canaria de la Lengua como:

“Concavidad o poceta en las rocas impermeables del cauce de los barrancos, donde se embalsa y mantiene el agua una vez que, acabadas las lluvias, deja de correr. En ellas suele acumularse arena, evitando así la evaporación del agua que, sobre todo en tiempos pasados, se utilizaba para usos domésticos y para el ganado. Este hoyo o concavidad suele ser natural, aunque también los hay excavados por el hombre.”

El guanche “eres” también encuentra correspondencia en la lengua de los Kel Ahaggar, recogiéndola tanto C. de Foucauld en el citado Diccionario como Adolphe de Calassanti-Motylinski (Mascara, Argelia, 1854 – Constantina, Argelia, 1907) en su “Gramática, Diálogos y Diccionario Francés-Tuareg”, del que  extraigo las siguientes voces:

Eres (ereser’, ieres). Descender, bajar. Baja del árbol, eres dar’ achek. Eres es una palabra muy general, empleándose para todo aquello de lo que se desciende, árbol, casa, montaña, montura, etc.
Seres (sereser’, iseres). Bajar (hacer descender, poner más abajo; en sentidos propio y figurado) (de eres, bajar o descender).

En Canarias, también derivan de eres: Erese (nombre de un caserío en El Hierro, situado en una pendiente del terreno) e indirectamente tisera (cada uno de los maderos de los diversos pares que van desde la viga cumbrera hasta las soleras laterales, sobre los cuales se dispone la tablazón; utilizado en Tenerife, Gomera y La Palma), que se corresponde casi perfectamente con el tamahaq tiseras, plural de taserest, con el significado de descenso o bajada -véanse las entradas correspondientes a cada una de esas voces-.

El origen de la denominación de la isla de El Hierro no está en eres sino en aquella otra voz, heres, “ser del color gris del hierro”. Gaspar Frutuoso (Ponta Delgada, San Miguel, Azores, Portugal, 1522 – Ribeira Grande, Azores, Portugal, 1591), estaba en lo cierto cuando en su obra “Saudades da Terra” explicó el nombre de El Hierro “porque hay en ella piedras que parecen hierro, asimismo su costa rocosa parece formada de material de hierro”.

Concluyendo, el nombre actual de la isla de El Hierro responde al significado de su nombre indígena, “Heres” o “Hera” (o “Heras”), por ser sus rocas del color gris del hierro. Los indígenas herreños, los llamados bimbaches o bimbapes, procedían de un continente donde conocían el hierro, pero las sucesivas generaciones quedaron aisladas en un territorio donde no existe en la naturaleza, por lo que también hemos de concluir que la denominación de la Isla como Hierro (Ferro, lo Fero, Fero o Fer) tuvo que ser conocida en Europa de modo continuado desde antiguo, desde aquel inicial poblamiento.